Murcia, entre bodas y sabores bolivianos

El olor a la tradicional sopa de mami, matizado con arroz con queso, el aroma que desprende el keperí y la yuca frita, hacian del ambiente de aquel domingo un festín que el paladar dificilmente osaría en declinar. todo ello en una terraza ubicada en pleno corazón de Murcia.
FESTEJO.
El acontecimiento que reunía a una pequeña agrupación de la comunidad boliviana en Murcia, era por partida doble. las bodas de plata de Deisy y Williams, una pareja que emigró de Bolivia no hace más de 4 años, y el ultimo pago de una deuda adquirida para comprar su casa.
Mientras se cocibana ese almuerzo, los festejados sazonaban ya sus ilusiones con altas dosis de confianza esperando que lleguen mejores días para ambos paises. " Ahora solo queda ahorrar lo suficiente para emprender nuevos proyectos, cuando nos toque retornar a Bolivia" comen´tó emocionado Williams mientras abrazaba a deisy.
SIN FRONTERAS
La sopa ya estaba servida, y el grupo "amistad sin fronteras", se encontraba sentado en la mesa. este grupo se creó en una parroquia y el padre de la misma es el encargado de gestionar estos encuentros. El dios bendijo los alimentos y al mismo tiempo alentó al resto de los invitados para seguir adelante, cumplir con sus metas y objetivos propuestos.
En la mesa no solo se olía la gastronomia típica, esa que nos acerca en sabores al terruño, también se podía percibir las ilusiones ambiciones, proyectos y emprendimientos que en un corto/ mediano plazo se harán realidad.
UNIDOS
Todos juntos ahí , los que en Bolivia desempeñaban trabajos de arquitectos, doctores, comunicadoras, obreros, electricistas, comerciantes y uno que otro funcionario publico, compartiendo la mesa con acentos marcados de cada rincón de Bolivia. Todos ahora en Murcia, formando parte de esa ensalada de la inmigracion.Sobre todo dejando de lado las confrontaciones regionalistas, que marcan diferencias tanto en lo político como cultural. estando en la patria; pero que al pasar el charco son personas que se ponen la albiverde y responden al gentilicio de inmigrantes bolivianos en Murcia.
Una copa de vino tinto , un "salud", en nombre de los festejados y un pequeño canastón que se rifó entre los presentes, fue el broche de oroque finalizó la cita de aquel domingo, que congregó a 25 personas. Antes de la despedida , ya se hablaba de la organización de la siguiente reunión. Erika y Sergio eran los próximos, pues se festejaría un matrimonio mixto, ella boliviana, el español.